Hipertensión: que la presión alta no te baje el ánimo.

Autor: MIDOCONLINE


Publicado: 2017-06-08

Lectura: 3 min

Presión alta… ¿qué es?

La presión arterial es la fuerza del paso de la sangre a través de las arterias. Cuando estas arterias se estrechan por diversas razones, a tu corazón le cuesta más esfuerzo hacer pasar la sangre y provoca que tu presión aumente. La presión arterial también puede elevarse como efecto secundario de otra condición (embarazo, reacciones medicamentosas, alteraciones paratiroides, etc.).

Factores de riesgo.

Genéticos.

Ser hombre.

Sobrepeso u obesidad.

Diabetes.

Tener más de 60 años.

Altos niveles de estrés.

Vida sedentaria.

Dieta alta en grasas saturadas o sodio (sal).

Consumo de: anticonceptivos orales, sodio (sal), exceso de alcohol.

Síntomas.

Aunque por lo general no da síntomas, puedes llegar a sentir vértigo, dolor de cabeza, dificultad respiratoria, palpitaciones, hemorragia nasal o mareos. Por eso es importante que te hagas una revisión por lo menos una vez al año.

Diagnóstico oportuno.

Lo indicado es que acudas con un médico que realice varias lecturas de la presión arterial, un examen médico general y evalúe los factores de riesgo. Recuerda que es mucho mejor prevenir.

Lecturas

De acuerdo con la OMS, la presión considerada como normal es 120/80 (presión arterial sistólica / presión arterial diastólica). La presión sistólica es la fuerza del flujo sanguíneo al latir el corazón y la diastólica, la fuerza del flujo entre latidos. La medición se hace con un baumanómetro, pero en la actualidad existen un sin fin de aparatos portátiles muy útiles para monitorear tu estado en cualquier lugar.

Plan de acción para mantener la presión a raya.

Antes que nada, debes seguir estos consejos bajo supervisión médica y de acuerdo a tu caso y condición física.

  • Toma sólo el medicamento recetado por tu médico, hazlo según sus indicaciones y avísale cualquier efecto adverso.
  • Lleva una dieta sana baja en grasas y sodio.
  • Practica ejercicio mínimo 30 minutos al día y por lo menos 3 días a la semana. Caminar, bailar, correr, nadar o montar en bici son sencillos, seguros y te ayudarán sin lugar a dudas.
  • Consume vitamina K, la cual ayuda tanto a la coagulación sanguínea como a la formación de huesos y tejidos (hierbas frescas y secas, coles de bruselas, espárragos, repollo, brócoli, curry, pimentón).
  • Evita el consumo de tabaco, alcohol y café.
  • Mantén un nivel de peso adecuado… te sentirás (y verás) mucho mejor.
  • ¡Controla la ansiedad, la angustia y el estrés! Practica relajación muscular, ejercicios de respiración, yoga o meditación

El médico te diagnosticará y recetará correctamente, pero el control de tu hipertensión está en tus manos. De nada sirve ir con un especialista y tomar medicamentos, si tu no haces nada por mejorar tu condición física y evitar aquello que te hace daño. ¿Tu puedes poner a raya la hipertensión!

Fuentes: Fundación del corazón, Who.int

MDO no brinda ni es asesoramiento ni consulta médica, proporciona información a los usuarios para que puedan entender mejor su estado de salud. MDO recomienda a los usuarios que consulten a un médico calificado si necesitan un diagnóstico.